La labor que realizan editores y periodistas se ha caracteriza por ser veloz, inmediata y demandante, una actividad que ya es apoyada por la Inteligencia Artificial (AI). 

Un ejemplo de ello es Tobi, un bot que, en noviembre de 2018, produjo en tan sólo cinco minutos aproximadamente 40,000 artículos sobre los resultados de las elecciones en Suiza, para Tamedia, empresa de medios de comunicación.

Se trata de un generador de texto que escribió sobre los resultados de cada uno de los 2,222 municipios del país, en francés y alemán, según un análisis presentado el mes pasado en la conferencia Computation + Journalism en Miami. Este tipo de programas dotados de inteligencia artificial, disponibles desde hace aproximadamente unos diez años, se están volviendo cada vez más comunes en los grandes medios.

Algunos de los ejemplos que podrían destacar son el del  The Washington Post, medio de comunicación que se ha apoyado en un programa llamado Heliograf para cubrir más de 500 elecciones desde 2014.

También Los Angeles Times, por su parte, ha desarrollado un ‘quakebot’, un bot especializado en terremotos, que publica rápidamente artículos sobre los movimientos de tierra en la región.

Para estas organizaciones, los ‘bots’ no apuntan a reemplazar a los reporteros o editores, los medios han comenzado a mirar hacia los beneficios de la AI para producir artículos, personalizar la entrega de información y, en algunos casos, clasificar los datos.

Industria musical 

Otro de los escenarios en los que se ha explotado la inteligencia artificial es la industria de la música. Uno de los proyectos que destaca es la producción de un disco entero con ayuda de la AI.

Se trata de “I am AI” de la estrella de YouTube, Taryn Southern, quien no sabe tocar ningún instrumento.

La artista pop explicó que comenzó a experimentar con IA dos años atrás, trabajando con Amper, un programa de composición de música y parte de una decena de startups que usan inteligencia artificial para romper la forma tradicional de hacer música.

“Para mi primera canción, tuve muchas dificultades: escribí la letra, tuve la melodía, pero fue difícil componer la música”, explicó recientemente en el festival South by Southwest (SXSW), en Texas.

“En dos días había compuesto una canción que se sentía de hecho como mía”, indicó Southern. “No necesito necesariamente depender de otras personas”.

El fundador de Amper Music y CEO, Drew Silverstein dijo que el objetivo no es reemplazar a los compositores humanos sino ayudarlos a alcanzar sus objetivos.

Fuente: Tecreview

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