Antiguamente ya se conocía: la sal no sólo se usa para condimentar los alimentos. La usaban para conservar alimentos, pero sus usos son infinitos. Hoy vamos a conocer sus usos en la limpieza de tu casa.

¡Nunca hay demasiada sal! Una afirmación que puede parecer extraña, ya que somos muy conscientes de los efectos nocivos que puede tener en nuestra salud cuando se toma en cantidades excesivas. Pero en realidad puede convertirse en un increíble aliado en muchas, pero muchas tareas domésticas: limpia, desengrasa, deshumidifica… ¡sus usos alternativos son realmente grandes! Remedios naturales que nos permiten no usar productos químicos perjudiciales para el medio ambiente y para nuestra salud.

¿Cómo limpiar la casa con sal?

  1. Blanqueador de ropa.
  2. Revivir los colores.
  3. Limpiar las verduras.
  4. Detergente lavavajillas.
  5. Quitar manchas de café en tazas.
  6. Limpieza de la cafetera.
  7. Desengrasante para el horno.
  8. Limpieza del frigorífico.
  9. Limpieza de la plancha.
  10. Limpieza de suelos.
  11. Limpieza de la tabla de madera.
  12. Lavarse las manos.
  13. Quitar las manchas de cazuelas y sartenes.
  14. Deshumidificador.
  15. Pulir metal.
  16. Desodorante natural.
  17. Contra las hormigas.
  18. Chimenea y barbacoa.
  19. Controla las malas hierbas del jardín.
  20. Elimina manchas de moho.
  21. Desatascar desagües.
  22. Eliminar malos olores de las botellas de cristal.

¡Comenzamos!

Blanqueador de ropa.

La sal es una excelente alternativa para blanquear sábanas, ropa y otros textiles. Es aconsejable mezclar el zumo de dos limones en un litro de agua y añadir tres cucharadas de sal fina. Si no le gusta el olor de la ropa sucia, puede enjuagarla con jabón de Marsella (preferiblemente 100% natural). Cuando laves, puedes añadir vinagre de manzana o vino blanco como suavizante.

Advertencia: no usar esta mezcla en prendas delicadas.

Revivir los colores.

Además del blanco, es un gran aliado para revivir los colores de nuestra ropa. Llena un bol con agua fría y añade un puñado de sal gorda, con dos cucharadas de vinagre. A continuación, sumerge tus prendas de color. Con la misma mezcla, también puedes limpiar las alfombras de tu casa con un cepillo, frotando con energía.

Para eliminar manchas de desodorante en la ropa, puedes calentar medio litro de agua con cuatro cucharadas de sal, remoja la prenda un par de horas en un recipiente.

Limpiar las verduras.

Si agregas un puñado al agua, antes de enjuagar las verduras, eliminas los pesticidas de manera más efectiva y rápida.

Detergente lavavajillas.

La sal es un valioso aliado en la limpieza del hogar, también es un excelente desengrasante. Instrucciones: poner en una licuadora el zumo de dos o tres limones, parte de la piel cortada en trozos y un par de cucharadas de sal. Una vez obtenida una mezcla homogénea, mezclar con agua y vinagre en una olla. Hierve la mezcla unos 15 minutos. ¡Y ya tienes listo tu detergente para el lavavajillas!

Quitar manchas de café en tazas.

Puedes quitar el color a café de tu taza de una manera fácil lavándola con sal. Debes frotar con una esponja el interior de la taza, con una mezcla de un par de cucharadas de sal y una de vinagre. Enjuaga con agua. Puedes repetir el proceso las veces que sea necesario.

 

Limpieza de la cafetera.

La cafetera, como bien sabes, nunca debe limpiarse con jabón: para limpiarla de forma natural, puedes hervir tres cucharadas de sal dentro de la cafetera y luego frotarla con un estropajo metálico. Para mas efectividad, puedes agregar un poco de zumo de limón. Recuerda enjuagar con agua fría.

Desengrasante para el horno.

¿Sabías que la sal también sirve para limpiar el horno? Simplemente mezcla una taza de sal, una taza de bicarbonato y una taza de agua: mezcla todo para hasta obtener una mezcla homogénea. Esto producirá una pasta abrasiva, que luego aplicaremos a las paredes del horno. Deja actuar durante una hora y retira con un paño húmedo.

Limpieza del frigorífico.

¿Hay manchas o malos olores en tu frigorífico? No hay problema: añade una cucharadita de sal a un litro de agua. Con una esponja dale un buen repaso a paredes y estantes.

Limpieza de la plancha.

Pasa una esponja de acero ligeramente húmeda y con un poco de sal gorda por la superficie de la plancha varias veces a temperatura media. Cuando se enfríe la plancha, pásale un paño húmedo. También puedes usar papel de aluminio.

Limpieza de suelos.

Para limpiar y desinfectar el suelo de tu casa, puedes hacer un detergente natural: un puñado de sal gorda, unas cuantas cucharadas de vinagre y mucha agua.

Precaución: No lo uses en suelos de mármol, que podría dañarse.

Limpieza de la tabla de madera.

Humedece un poco de sal en medio limón y frótalo sobre la tabla de cortar. Deja que actuar 5 minutos y enjuaga. Ideal hacerlo antes y después de usarla.

Lavarse las manos.

¿Las manos te huelen a pescado o a cebolla? Lávatelas con sal y vinagre para eliminar los olores.

Quitar las manchas de cazuelas y sartenes.

Para quitar las manchas negras exteriores en cazos y sartenes, añade un poco de sal a tu estropajo. Al frotar va desapareciendo.

Deshumidificador.

La sal también puede usarse como deshumidificador natural. Para absorber la humedad en una habitación de unos 30 metros cuadrados, se puede cortar una botella de plástico por la mitad y poner 200 gramos de sal gorda. Una vez hecho esto, vuelve a juntar las dos mitades de la botella y déjarla en el frigorífico durante una noche. Ponla en la habitación y en 3 / 4 días comenzará a actuar. Puede reutilizar la misma sal otras 5 veces, sólo tiene que secarla en el horno (15 minutos a 50 ºC). Si no quieres tirarla, puedes volver a usar la sal, utilizándola para alguno de los otros usos que hemos hablado.

Pulir metal.

Para pulir objetos de plata, latón o cobre, puedes hacer una masa mezclando harina, vinagre y sal. Frota tus utensilios con esta mezcla, puedes recuperar su brillo original. Usa un trapo suave.

Desodorante natural.

¿Zapatillas “olorosas”? La sal también te puede ayudar a solucionar esto! Simplemente deja reposar un puñado de sal y un puñado de bicarbonato toda la noche en cada una de las zapatillas. A la mañana siguiente, retira la sal y el bicarbonato y verá que los malos olores han desaparecido.

Contra las hormigas.

La sal también puede ser eficaz para mantener alejadas a las hormigas, sólo hay que aplicarla en el borde de puertas y ventanas.

Chimenea y barbacoa.

Para limpiar la chimenea, puedes tirar un par de puñados de sal sobre el fuego cada vez que enciendas la chimenea: esto reducirá la cantidad de hollín. También puede usar este remedio cuando hagas una barbacoa, para evitar dispersar demasiado humo.

Controla las malas hierbas del jardín.

Controla las malas hierbas del jardín, esparce sal en las grietas de las baldosas o bordes donde suelen crecer.

Elimina manchas de moho.

Agrega abundante de sal a un recipiente y humedece con zumo de limón, frota la pasta sobre las áreas donde haya moho y deja actuar 20 minutos, enjuaga con agua y si es necesario repite el proceso.

Desatascar desagües.

¿La cañería está atascada? Olvídate de los productos químicos peligrosos, prueba con una alternativa más sostenible. Vierte una taza de sal, una taza de bicarbonato y medio vaso de vinagre blanco. Dejar actuar durante 10 minutos y vierte dos litros de agua hirviendo.

Eliminar malos olores de las botellas de cristal.

Las botellas o recipientes de vidrio o cristal que queremos reutilizar, puede que mantengan olores de su anterior uso por mucho que las lavemos. Sólo tendrás que llenar la botella o el recipiente de agua con sal, agitar para se distribuya bien y dejarlo reposar por la noche.

¿Conoces algún otro uso alternativo de la sal?

Fuente: Ecoinventos

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