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Las noticias de fallecimientos y nuevos contagios, marcan nuestro asilamiento social, que nos hace confundir los días, pareciera que la semana es de un solo día que se repite sin fin, en este transcurrir nuestros patrones de conducta están alterados, hoy tenemos nuevos roles, donde convergen actividades del hogar y deberes laborales, claro algunos tienen que salir a buscarse la vida y otros a salvarla a riesgo de ser violentados, para todos, los ritmos y las acciones han cambiado. 

Lo peor esta por venir, la profundidad de la recesión no esta definida, hay estimaciones por parte de organizaciones internacionales, pero sus algoritmos no son dueños de la verdad, las caídas en el PIB van de menos 5.9% en EU, en la Comunidad Europea de menos 7.5%, España e Italia podrían ser los más afectados en menos 9.1% y menos 8%, respectivamente, para algunos la Economía Mexicana caerá en 6.6% claro que las calificadoras, eminentemente neoliberales, suponen una disminución del PIB mexicano del 12% al 14%.

A pesar de que estas organizaciones cuentan con tecnologías y sofisticadas metodologías, es erróneo explicar el futuro de forma determinista, cuando es resultado de un proceso histórico, que no se puede predecir de manera exacta, por ser un proceso caótico, son tantas las fuerzas en juego, políticas, económicas religiosas, tantas y tan complejas sus interacciones, que variaciones extremadamente pequeñas, en la intensidad de las fuerzas y en la manera que interactúan, que producen grandes diferencias en los resultados; como la teoría de Lorenz, mejor conocida como el efecto mariposa. 

Los sistemas caóticos son de dos niveles, el proceso histórico es del nivel dos, porque es un caos que reacciona a las predicciones sobre él, por lo tanto nunca se puede predecir de manera exacta, por ejemplo, si estadísticamente se estima que el precio de la gasolina subirá en dos días, las compras de pánico al momento del anuncio modificaría el resultado proyectado, ya hemos vivido algo así. 

El caos de nivel uno es el que no reacciona a las predicciones sobre él, por lo que sus pronósticos tienen un mayor rango de probabilidad. 

La crisis sanitaría se expandió a los sectores económico, social y político, es de nivel dos, ¿como va a terminar? ¿cuál va a ser la profundidad de la recesión? Cada país vive su propia realidad, matizada por las teorías de la conspiración, que si el Covid-19 fue trasmitido por el animalito pangolín, o por los murciélagos, que es una arma biológica extranjera, y surgen tratamientos milagrosos, pero ninguno cura, ¿se acuerda del caso del agua de tlacote y el chupacabras? Igual, pero hoy magnificado por las redes sociales. 

Desde que AMLO fue electo presidente, surgió la teoría de la conspiración a través de una oleada mediática por parte de algunos empresarios y pocos gobernadores, que buscan a toda costa reestablecer el modelo económico neoliberal y recuperar sus privilegios, incluyendo a periodistas de tres medios nacionales, que haciendo a un lado su mandato profesional de la objetividad, utilizan información falsa y amarillista, para mofarse y reprobar las acciones del gobierno federal, situación que se intensificó con tintes golpistas con la crisis sanitaria por el Covid-19. 

El presidente López Obrador, dista mucho de ser perfecto, es un presidente hacedor y predicador, como lo dice Jorge Zepeda Patterson, pero tiene el beneficio de la duda ¿logrará con sus proyectos sociales el anhelado desarrollo para reducir la desigualdad y la pobreza? ¿logrará moralizar a la sociedad mexicana para que la delincuencia y el crimen organizado disminuya sustancialmente? ¿acabará con la corrupción en la burocracia federal? Afirmarlo o negarlo carecería de objetividad. Analizar y no juzgar es lo que hay que hacer. 

¿Los millones de pobres que forman la base de la pirámide que estarán pensando?, hay quienes le apuestan a la anarquía como estrategia política,  hay quienes están por construir un país mejor después del coronavirus y lograr con las experiencias adquiridas una nueva y mejor normalidad, donde la educación, desde básica hasta el posgrado, se sustenten en el pensamiento critico-analítico, la resiliencia, la ética, lo exponencial y la disrupción; así como la investigación, el desarrollo tecnológico y su transferencia a los pequeños productores como estrategia fundamental e irrenunciable. ¿y usted a que le apuesta?

Categorías: Artículo OTecH

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