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  • Chikungunya, una epidemia sin fronteras

    Chikungunya, una epidemia sin fronteras

    La fiebre del Chikungunya es una enfermedad que apareció muy recientemente en el territorio mexicano. En noviembre de 2014, la Secretaría de Salud confirmó la presencia de los primeros casos en el estado de Chiapas, y desde entonces la enfermedad se ha diseminado por otras entidades de la república causando miedo y preocupación entre la población, por ello invitamos al público a leer este artículo para que se informe y conozca su origen, manifestaciones, diagnóstico, tratamiento y las secuelas que puede tener.

    La fiebre Chikungunya es causada por un alfavirus que se transmite por la picadura de dos especies de mosquitos:Aedes aegypti y Aedes albopictus, mismos que transmiten el dengue en México. Son comunes en las zonas costeras y bajas del país y se pueden reconocer por su color negro con rayas blancas.

    Antecedentes de la enfermedad hasta su llegada a México

    La enfermedad se identificó por primera vez en 1952 en Tanzania, país de África occidental. En esta región, los habitantes la llamaban “Chikungunya”, que en su lengua, kimakonde, significa “Aquel que se encorva” y hace referencia a la postura que adoptan las personas infectadas debido a los intensos dolores articulares.

    Posteriormente, aparecieron diversos brotes en otras zonas de África y Asia, y en 2004 en Europa. En diciembre de 2013 se reportaron los primeros casos en la isla caribeña de Saint Martin, de donde se propagó a Sudamérica y Centroamérica, y finalmente a nuestro país en junio de 2014.

    Es probable que haya llegado a México por medio de viajeros infectados provenientes de áreas con presencia de la enfermedad o por mosquitos trasladados en medios de transporte, lo cual demuestra, nuevamente, que las epidemias no tienen fronteras.

    Según reportes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) actualizados al pasado 28 de agosto, en México existen 4 mil 570 casos confirmados por laboratorio, distribuidos en 16 estados de la república. La mayoría de éstos se encuentran en los estados del Golfo de México y del corredor del Pacífico; sin embargo, es probable que existan muchos más casos no confirmados por laboratorio en todo el país, incluyendo el Distrito Federal y otras entidades federativas que ya diagnosticaron casos importados de otros estados. Es importante mencionar que hasta el momento se ha demostrado que la transmisión de la enfermedad no ha ocurrido en lugares que rebasan la altura de 1700 metros sobre el nivel del mar, lo cual se explica por el hecho que los mosquitos no pueden vivir a estas alturas.

    Debemos resaltar que en el corto plazo seguirán ocurriendo casos, pero en el mediano plazo la epidemia podrá pasar, particularmente, si se incrementan las medidas de control de la enfermedad que dependen de la ciudadanía evitando tener contenedores o cacharros que favorecen la reproducción de los mosquitos.

    Manifestaciones, diagnóstico y tratamiento

    Los síntomas de la fiebre Chikungunya se pueden presentar del día 1 al 12 —a lo que se le denomina periodo de incubación del virus— después de la picadura del mosquito infectado. Uno de los síntomas más frecuentes es la fiebre mayor de 39ºC, acompañada de intensos dolores articulares en dedos, manos y muñecas, aunque también pueden presentarse en tobillos, rodillas y cadera. Las molestias son muy debilitantes y pueden aparecer erupciones cutáneas, que producen comezón, en piernas, brazos, tórax y abdomen. Otros síntomas que se pueden presentar son dolores de cabeza, náuseas, vómito y dolores musculares. Generalmente, las molestias duran de 3 a 10 días.

    La mayoría de los pacientes se recuperan completamente, sin embargo, en algunos casos se presentan secuelas, como dolores articulares que pueden durar meses o inclusive años. Raramente se presentan complicaciones cardíacas, oculares y neurológicas, y en pocos casos la enfermedad puede provocar la muerte. Cuando ocurre, es en personas que se encuentran en los extremos de la vida, es decir, que son menores de un año o mayores de 65, o en pacientes que padecen diabetes, hipertensión o cáncer.

    Normalmente el diagnóstico se realiza por los síntomas que presenta el paciente. Sin embargo, existen dos estudios de laboratorio —ELISA IgG, IgM y RT-PCR tiempo real— que permiten identificar el virus a través de una muestra de sangre. Dichas pruebas se hacen a pacientes hospitalizados y deben ser enviadas a laboratorios especializados para su procesamiento.

    En estos momentos no existe vacuna alguna para esta enfermedad. El tratamiento es únicamente paliativo, lo que significa que solo ayuda a disminuir los síntomas que presenta el paciente. Se basa en reposo, control de la fiebre con medicamentos del tipo de paracetamol, antiinflamatorios para los dolores articulares, geles humectantes para la comezón, soluciones hidratantes y rehabilitación en pocos casos.

    ¿Cómo se transmite la enfermedad?

    Como saben, los mosquitos hembras pican a las personas para alimentarse de sangre. El virus de Chikungunya aprovecha esta interacción mosquitos-personas para propagarse.

    En este ciclo, el mosquito es el transmisor o el vector del virus y la persona el hospedante, dentro del cual el virus llega a reproducirse de manera tan importante que cae enfermo. El tiempo de incubación del virus en el hospedante es variable, de 1 a 12 días. Después de este tiempo, la persona se vuelve contagiosa para los mosquitos sanos, que se infectan cuando la pican. Tras un periodo de incubación del virus de 10 días en el su cuerpo, el mosquito se convierte en transmisor de la enfermedad para las personas sanas. Y así se va repitiendo el ciclo del virus.

    Es importante destacar que los mosquitos infectados no padecen los síntomas de la enfermedad, ellos solo transmiten el virus de un hospedante al otro. Originalmente, la enfermedad estaba presente en un ciclo selvático de Tanzania. Los hospedantes eran monos y ardillas que vivían en los bosques africanos, los mosquitos silvestres los picaban transmitiendo el virus de un mamífero a otro. Cuando el ser humano llegó a cazar o a realizar algunas actividades, los mosquitos infectados lo picaron y le transmitieron la enfermedad, este hombre a su vez la transmitió a los moscos urbanos y éstos a otros seres humanos. A través de la urbanización y transportes internacionales, como el avión, el virus se ha ido propagando por el mundo.

    Los actuales mosquitos transmisores de la enfermedad se encuentran en México y tienen características ecológicas diferentes. Aedes aegypti habita en zonas tropicales y subtropicales, generalmente cerca de las casas o dentro de ellas, mientras Aedes albopictus, que es un mosquito más silvestre, se encuentra en la vegetación y los bosques naturales de zonas subtropicales a templadas. Generalmente éste pica varias veces lo que aumenta la posibilidad de transmitir la enfermedad a diferencia del A. aegypti que solo pica una vez.

    Aunque estos dos mosquitos son los principales vectores de la enfermedad en el mundo, hasta ahora A. aegypti es el único mosquito que la transmite en México, no se han reportado A. albopictus infectados por el virus en nuestro país.

    ¿Cómo prevenir la enfermedad?

    Los mosquitos comúnmente se reproducen en agua limpia acumulada en cacharros, floreros y troncos huecos, y pueden habitar en el interior de los hogares.

    Las personas más propensas a contraer la enfermedad son aquellas que viven o se encuentran en zonas cercanas a los lugares donde se reproducen los mosquitos, por lo que se recomienda al público general reducir, en la medida de lo posible, los criaderos de los mosquitos, como son los cacharros, además,  lavar con cloro los contenedores de agua que estén expuestos, como tinacos, cisternas o cubetas y mantenerlos tapados. Otras medidas preventivas son utilizar ropa de manga larga y pantalón, repelente para evitar las picaduras, colocar mosquiteros y permanecer en espacios con aire acondicionado, de ser posible.

    En el sector de salud pública la lucha contra la enfermedad se hace a través de una campaña de aspersión de químicos insecticidas para limitar las poblaciones de mosquitos cerca de las casas, promoviendo la descacharrización y el programa patio limpio.

    ¿Cómo está apoyando ECOSUR al combate de la enfermedad?

    Datos recientes de la OPS señalan que en México el número de personas infectadas se incrementó en 872 casos en tan solo 14 días —del 14 al 28 de agosto de 2015—, lo que significa que las medidas de control y de prevención de la enfermedad no han sido completamente eficaces.

    Para el Departamento de Salud de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), es de trascendencia realizar investigaciones sobre esta enfermedad y sus vectores. En primer lugar, porque es preciso conocer la magnitud o frecuencia de la enfermedad, es decir, su incidencia, prevalencia y los factores asociados a la misma, así como su distribución en las entidades de la frontera sur de México. Asimismo, es primordial contar con un sistema de vigilancia que permita alertar oportunamente, tanto a las instituciones de salud como a la población, de brotes futuros. En este sentido, diversos grupos de investigadores de ECOSUR trabajan en el diseño de índices de riesgo que incluyen datos epidemiológicos, entomológicos, climatológicos y de movilidad social para apoyar las acciones de control.

    Por otro lado, el grupo académico de Ecología de Artrópodos y Manejo de Plagas, se está enfocando en el estudio de los vectores de la enfermedad A. aegypti y A. albopictus,con la idea  de que si se logran controlar las poblaciones de estos mosquitos la incidencia de la enfermedad disminuirá. Intentan utilizar la Técnica del Insecto Estéril (TIE), que ha sido exitosamente implementadas en el mundo contra otras plagas, para la supresión de los mosquitos transmisores de Chikungunya y dengue.

     

    Fuente: Conacyt Agencia Informativa

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  • Impulsará Adiat innovación tecnológica en pymes a través del Consorcio ELAN

    Impulsará Adiat innovación tecnológica en pymes a través del Consorcio ELAN

    Uno de los retos más significativos en el campo de la investigación científica y el desarrollo tecnológico en México consiste en lograr el involucramiento del sector productivo en dichas áreas, es decir, la integración de la llamada triple hélice (academia+ gobierno + iniciativa privada).

     

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    La falta de integración entre los tres actores obedece a diversos factores, siendo uno de los más importantes que muchas de las empresas que operan en el país no cuentan con la capacidad para realizar investigación e innovación tecnológica propia y tampoco con el conocimiento para cooperar con proyectos de la academia y gobierno debido a que se trata de pequeñas y medianas empresas (pymes).

    De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México existen aproximadamente cuatro millones 15 mil unidades empresariales, de las cuales 99.8 por ciento son pymes, mismas que generan 52 por ciento del producto interno bruto (PIB) y 72 por ciento de los empleos en el país.

    En ese contexto, la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (Adiat) concretó un acuerdo de colaboración que permitirá a empresas mexicanas vincularse con empresas de la Unión Europea, las cuales realizan investigación y cuentan con mayor expertise en cuanto a vinculación con el gobierno y la academia para llevar a cabo sus proyectos.

    En entrevista exclusiva con la Agencia Informativa Conacyt, el vicepresidente de la Adiat, Daniel Villavicencio Carbajal, explicó que el año pasado la Unión Europea lanzó una convocatoria para crear un consorcio para que se presentaran proyectos orientados al desarrollo de plataformas de capacitación y de creación de redes empresariales entre la Unión Europea y América Latina.

    “En esa ocasión se presentaron ocho proyectos diferentes. La convocatoria tenía dos vertientes, una orientada al desarrollo de soluciones a problemas de trámites aduanales y demás; y una segunda enfocada al diseño de alianzas estratégicas en materia tecnológica entre pymes de ambos continentes”, detalló.

    Añadió que el proyecto ganador fue el presentado por Tecnalia, desarrollado junto con las instituciones de otros 11 países —por México participaron la Adiat y el Instituto Politécnico Nacional (IPN)—, el cual involucra siete sectores fundamentales que son: energías renovables, tecnologías de la información, nuevos materiales, tecnologías relacionadas con el sector salud, tecnologías ambientales, nanotecnología y todo lo relacionado con la bioeconomía.

    Nace el Consorcio ELAN

    De ese modo es que nació el Consorcio ELAN, integrado por instituciones de países europeos y de América Latina, el cual busca sumar esfuerzos para generar transferencia tecnológica, pero también el desarrollo de nuevos proyectos, así como estrechar lazos de negocios.

    “El objetivo principal es constituir una red de empresas y de clústers empresariales que hagan desarrollo tecnológico e innovación”. Detalló que la idea es aprovechar los tres años que durará el proyecto que cuenta con un financiamiento de 5 millones de euros, para construir mecanismos de colaboración y lograr la consolidación de alianzas estratégicas entre las empresas para que al cabo de ese lapso de tiempo, las redes sean capaces de involucrarse en proyectos conjuntos.

     

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    Los problemas por resolver

    De acuerdo con el vocero de la Adiat, en México existen muchos proyectos de investigación e innovación tecnológica que incluso han derivado en patentes, pero a los cuales no se les da seguimiento, no trascienden por diferentes motivos como falta de interés, de recursos, de capacidad para escalarlos y ponerlos en marcha.

    Esa, dijo, es otra de las áreas donde el Consorcio ELAN pondrá especial atención, es decir, en la integración de redes orientadas a llevar esos proyectos a una siguiente fase. “Lo que hará la plataforma ELAN es precisamente poner en contacto empresas que quieren vender su tecnología, comprar tecnología o explotar su tecnología de manera conjunta con empresas en otras regiones del mundo”.

    Añadió que también ofrecerá capacitación a las empresas participantes a través de diferentes eventos, de los cuales ya se tienen planeados cuando menos tres. “En México se llevarán a cabo tres, uno en octubre de este año enfocado a biotecnología, uno más la primavera del año próximo relacionado con el sector salud y tecnologías de la información; mientras que uno más en otoño de 2016 enfocado a nanotecnología”.

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    Fuente: Agencia Informativa Conacyt

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  • Apoyan colaboraciones entre investigadores a través del Fondo Capital Semilla MIT-México

    Apoyan colaboraciones entre investigadores a través del Fondo Capital Semilla MIT-México

    Apoyar nuevas colaboraciones entre investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) e investigadores de instituciones y centros de investigación en México es el objetivo del Fondo Capital Semilla MIT-México-Conacyt.

    La convocatoria está abierta para que se inscriba un investigador del MIT y un investigador que labore en alguna institución académica o centro de investigación en México; también se pueden inscribir estudiantes.

    Se dará prioridad a las propuestas que tengan un impacto o avance significativo en su campo de investigación; sean nuevos o se encuentren al comienzo de una nueva fase; mantengan un balance y complemento entre los participantes e involucren estudiantes de pre o posgrado de las instituciones involucradas; así como tener posibilidades de ser sustentables después del periodo de 18 meses.

    A través de la convocatoria el fondo apoya principalmente los gastos de viaje para el intercambio entre un equipo del MIT y sus colegas en las universidades y la investigación pública en México.

    Las propuestas se deben ingresar en el portal de MISTI. Al crear una cuenta en el portal se puede comenzar a completar la información y dar acceso al investigador al MIT o viceversa, para que lo trabajen en conjunto. Uno de los dos investigadores es responsable de entregar la propuesta final.

    Este fondo es otorgado principalmente para facilitar la movilidad entre investigadores.

    El fondo forma parte de MISTI Global Seed Funds, que es el encargado de apoyar las nuevas colaboraciones entre docentes y de investigación entre los científicos del MIT y los colegas en el mundo.

    Cada propuesta es evaluada por un Comité Científico del MIT y los resultados se anunciarán a mediados de diciembre de 2015.

    Los ganadores cuentan con 18 meses para utilizar los fondos a partir de que son entregados.

    Para lineamientos completos y mayor información consulta la página de MISTI, en la sección de México, o envía un correo electrónico a Griselda Gómez: go****@*it.edu

    Misión del MISTI

    El Mit International Science and Technology Initiatives (MISTI) ayuda a los estudiantes del MIT a que desarrollen habilidades interculturales a través de la experiencia práctica al trabajar junto a colegas internacionales. Es un núcleo vital de la actividad internacional en el MIT, a través de sus programas para estudiantes y profesores facilita las conexiones entre el MIT y otros líderes mundiales en la industria, la investigación y la innovación.

    A través del programa de Fondos Semilla Global, ofrece becas para profesores del MIT para desarrollar colaboraciones de investigación en conjunto con instituciones extranjeras.

    El programa cuenta con un fondo general para proyectos en todo el mundo.

    El Fondo Semilla permite a los equipos participantes viajar al extranjero o al MIT con el fin de desarrollar nuevos proyectos.

    Fecha limite para presentar propuestas: 21 de septiembre 2015

     

    Fuente: Agencia Informativa Conacyt

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  • La tecnología, subutilizada en el aprendizaje y la enseñanza educativa

    La tecnología, subutilizada en el aprendizaje y la enseñanza educativa

    El adecuado uso de herramientas tecnológicas permitirían al alumno acceder a nuevos conocimientos, apoyado por el maestro, quien es el formalizador del aprendizaje dentro del aula.

    Desarrollar un pensamiento crítico, analítico y avanzado a través del uso de la tecnología es posible. Incluso, diversos estudios realizados desde la década de 1980 han demostrado que el empleo adecuado de ésta puede mejorar el aprendizaje de los alumnos, señaló Ana Isabel Sacristán Rock, investigadora del Departamento de Matemática Educativa del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).

    De hecho, las nuevas tecnologías pueden servir al alumno, sobre todo en el área de matemáticas, como un andamiaje para que accedan a ideas “avanzadas” más temprano de lo que normalmente lo harían. Por ejemplo, comentó que en algunos casos excepcionales hay profesores que desarrollan proyectos innovadores empleando herramientas tecnológicas, como el llamado “Trigonometría sin dolor”, que enseña conceptos a nivel secundaria que por lo general se aprenden en la preparatoria.

    Hay herramientas que pueden ser muy valiosas en educación, como es el caso de la geometría dinámica. “Estamos acostumbrados a ver en un libro de texto un triángulo estático, pero si aplicamos las herramientas digitales uno puede hacer triángulos y mover y jugar con esas construcciones que permiten entender más sus propiedades.

    “Al utilizar la tecnología podemos estirar los vértices, y ver cómo se comportan las bisectrices, mediatrices, al hacer que el triángulo se deforme, sea más obtuso, más agudo o recto. Este movimiento causa mucho impacto en términos del aprendizaje”.

    A pesar de casos como los anteriores, la utilización de las herramientas digitales aún es muy pobre, pues se utiliza como una extensión de lo que ya se hace, dijo Sacristán Rock. Para la experta en matemática educativa se debe incluir la tecnología con la idea de un cambio en la pedagogía del aula, donde el alumno tenga más actividades de exploración y un papel dinámico, porque ya tiene más acceso a la información (a través de internet), y lo importante ahora es poder crear y construir (con el apoyo de las computadoras).

    Esto se puede hacer empleando software de programación, como el llamado Logo, surgido desde la década de 1960, y trabajando colaborativamente en ejercicios con el fin de desarrollar un pensamiento crítico y analítico. Además, de esa forma se permite aplicar la colaboración en línea.

    Y ese es el objetivo, dice Sacristán Rock, que la tecnología le dé el poder al alumno, más allá del acceso por internet a cualquier tema, de tener acceso a explorar y construir conocimientos. Pero no deja de ser importante el profesor, porque es la guía, el estructurador, y sobre todo, el formalizador del conocimiento dentro del aula.

    Sin embargo, existen problemas que dificultan esta inserción de las herramientas digitales, ya que, en opinión de la investigadora del Cinvestav, el uso que se le da a éstas en las escuelas es muy esporádico, por lo tanto no se logran tener los resultados esperados; es decir, que los alumnos aprendan, exploren y construyan conocimientos propios.

    Otro problema es la falta de capacitación de los maestros, ya que es factor crucial que un docente sepa cómo implementarlas de manera adecuada en el aula. Si el profesor no está capacitado, el impacto será muy bajo.

    A los profesores les puede llevar hasta tres años para que cambien su manera de pensar, y entiendan cuál y cómo puede ser el rol de la tecnología, porque usarla para hacer lo mismo que se hacía antes, no es el objetivo, señaló la investigadora.

    Debemos entender que los maestros son inmigrantes digitales, en cambio los niños son nativos, por lo que son hábiles con las tecnologías. Pero el conocimiento tecnológico debe combinarse con herramientas pedagógicas y matemáticas, sólo así se puede llegar a crear un mejor aprendizaje.

    Fuente: Agencia Informativa Conacyt

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  • Leobardo Serrano, el biotecnólogo con una fuerte labor social

    Leobardo Serrano, el biotecnólogo con una fuerte labor social

    Es probable que muchos productores de frutos estén agradecidos con el trabajo científico del doctor en Biotecnología Leobardo Serrano Carreón, quien desde hace varios años estudia el desarrollo de agentes de control biológico de hongos fitopatógenos que causan pérdidas en cultivos agrícolas.

    Y es que el investigador del Instituto de Biotecnología (IBt) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrolló junto a su homólogo, Enrique Galindo Fentanes, el primer biofungicida hecho en México, el cual permite controlar una enfermedad común en las regiones productoras de mango, el antracnosis, mismo que afecta más de 50 por ciento del total de una producción.

    Lo anterior lo llevó a obtener en 2014 el Premio Innovadores de América, galardón que reconoce los proyectos más destacados en los campos de desarrollo empresarial, social, cultural, científico y tecnológico en el continente. Otro reconocimiento por su trayectoria es el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología de los Alimentos, concedido en dos ocasiones (1995 y 2002).

    Además de su notable aportación científica al campo de la agricultura, el investigador mexicano tiene una fuerte convicción por impulsar el talento científico, así como el sentido de innovación en jóvenes universitarios. En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Serrano Carreón explica las motivaciones que lo impulsaron al estudio de la Biotecnología y los éxitos que ha alcanzado en el ámbito de la investigación.

     

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    El origen en las letras

    Leobardo Serrano Carreón nació en Poza Rica, Veracruz, en diciembre de 1963. Asegura que su infancia fue plena, pues su única obligación era responder a las exigencias del colegio. Como muchos niños de su comunidad, salía de casa para jugar con sus amigos vecinos durante las tardes hasta caer la noche. “Mientras estuviera bien en la escuela gozaba de todas las libertades; después de terminar mis tareas salía a divertirme y regresaba todo lleno de polvo”, recuerda.

    Pero el doctor Serrano Carreón tenía un pasatiempo más intelectual. Como lector empedernido y seguidor de Reader’s Digest, encontró en las letras la curiosidad por descubrir más de lo que su natal ciudad podía ofrecerle.

    “Yo ahorraba para comprar libros de la revista Selecciones de Reader’s Digest (…) Fue uno de los grandes motores que despertó mi curiosidad. Mi gran ilusión fue poder conocer los sitios que imaginaba y veía a través de las letras”, rememora.

    Con la firme idea de ampliar sus horizontes, al llegar a la adolescencia se aventuró a salir de Veracruz y emprender un nuevo camino en la ciudad de México.

     

    “Me dije, ‘tengo que irme a algún lado’, y afortunadamente mis padres pudieron apoyarme. No concebía  quedarme; si solo has visto una sola cosa en toda tu vida no puedes aspirar a algo más, quería conocer cosas nuevas. Fue un choque cultural adaptarme a la gran ciudad; la forma en que me movía en comparación con Veracruz fue muy diferente, pero gracias a que durante mi infancia pasé mucho tiempo fuera de casa jugando y haciendo deportes, pude tener contacto con todo tipo de cosas”, comenta.

    Ya instalado en la gran metrópoli, el investigador ingresó a la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) campus Iztapalapa, donde asegura tuvo su primer acercamiento con la ciencia. Encontró su vocación a través de la Ingeniería Bioquímica.

    “En aquella época, al estar en provincia era muy difícil estar en contacto con la ciencia. Mi primer contacto con ella fue hasta la universidad, donde el plan de estudios era 50 por ciento teoría y 50 por ciento laboratorio. Fue durante este proceso que descubrí que lo aprendido en el salón de clases lo podía reproducir y ver en el laboratorio. Eso despertó mi interés de ir más allá, hacer muchas preguntas, experimentos. Con la ciencia nunca te aburres”, resalta.

    Al preguntarle las motivaciones que lo encaminaron por su área de estudio, responde: “No soy una persona de cuestiones de memoria. Me gusta entender las cosas, resolver problemas y, por otra parte, la Biología te da la oportunidad de entender cómo funcionan los seres vivos. Estos dos conceptos me llevaron a estudiar esta carrera, y a mí me gusta mucho”.

    Más tarde, al terminar sus estudios de maestría y doctorado en Francia, en abril de 1993 ingresó al Instituto de Biotecnología. Desde entonces su investigación ha estado dirigida al estudio de bioprocesos de cultivos de hongos para la elaboración de aromas y producción de enzimas capaces de degradar compuestos tóxicos de la industria petrolera y textil, entre otras líneas de investigación.

    A finales de 1990 el investigador, en colaboración con Enrique Galindo Fentanes, inició un proyecto de ciencia básica para encontrar una solución al problema de la antracnosis, que se caracteriza por la presencia de pequeñas manchas negras en frutos, de este trabajo nació Fungifree AB, un producto para el control de enfermedades producidas por hongos en árboles frutales.

    “Alrededor del año 2000 comenzamos a tratar de atacar el problema junto con investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) para la búsqueda de microorganismos antagonistas. Del 2000 al 2006 se seleccionó un microorganismo entre cientos, (una bacteria) llamada Bacillus subtilis que demostró ser muy efectiva en campo”, comenta.

    Del laboratorio a la industria

    En 2008, en colaboración con investigadores del IBt, decidió permutar el conocimiento generado en el laboratorio y llevar el producto al mercado a través de la creación de su propia empresa: Agro&Biotecnia, spin-off para el desarrollo de nuevas tecnologías para la agricultura.

    “Junto a Enrique Galindo y el biólogo Carlos Roberto Gutiérrez desarrollamos una empresa para llevar el producto al mercado, la cual se encargó de hacer los registros necesarios y de realizar el escalamiento de producción de 350 hasta 20 mil litros, para que finalmente el producto pudiera ser comercializado en noviembre de 2012”, explica.

    Por el momento, la empresa desarrolla nuevas tecnologías y cuenta con diferentes prototipos para el control de otras enfermedades que afectan el sector agrícola. “Con la experiencia que tenemos esperamos no tardar mucho tiempo para lanzar otro producto al mercado”, comenta el integrante de la Academia de Ciencias de Morelos (Acmor).

    El también académico de la UNAM forma parte de la Asociación de Innovadores Universitarios, cuya misión es motivar el emprendimiento de base científica, particularmente entre los estudiantes de posgrado de la comunidad universitaria, como una alternativa de ingresos y empleo de alta calidad.

    Impulsor del talento científico

    Además de su trabajo como científico, el también nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), tiene el firme compromiso de impulsar el talento científico en niños y jóvenes que viven en comunidades rurales, a través del programa.

    Para el investigador, esta noble causa le ha permitido conocer a niños que a pesar de las adversidades y limitaciones económicas a las que se enfrentan día con día sonríen y disfrutan de las actividades.

    “Ser científico me ha permitido contribuir con un granito de arena para que estos niños tengan un momento de esparcimiento, aunado con el apoyo que se les da para la escuela (…) Admiro a estos niños con quienes trabajamos, porque a pesar de sus carencias llegan a los talleres con una gran sonrisa y alegría”, concluye.

    Fuente: Agencia Informativa Conacyt

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  • Unida: ciencia enfocada a las propiedades de los alimentos

    Unida: ciencia enfocada a las propiedades de los alimentos

    Personal académico del Instituto Tecnológico de Veracruz (Itver), a través de la Unidad de Investigación y Desarrollo de Alimentos (Unida), ha elaborado por 16 años estudios y pesquisas científicas en torno a uno de los principales sustentos del ser humano: la comida.

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    La Unida fue fundada en 1998  ydesde entonces ha funcionado como centro de investigación, donde además de impartir la maestría en Ingeniería Bioquímica y el doctorado en Ciencias de los alimentos, registrados en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), alumnos y docentes realizan trabajos de innovación científica en comestibles, con motivo de tesis.

    La directora de la Unida, Rosa María Oliart Ros, explicó en entrevista que cada uno de los laboratorios cuenta con diferentes proyectos y líneas de investigación, cuyas aportaciones han sido favorecedoras para el proceso de producción de empresas veracruzanas, optimizando la calidad de sus productos.

    Empresarios y productores de comestibles acuden constantemente a las instalaciones de la Unida para solicitar apoyo y asesoría entre los investigadores, en cuestiones que abarcan desde la conservación de un producto hasta tratamientos hidrotérmicos en algunas frutas, para retrasar su maduración y estas perduren después de la cosecha.

    La instancia se ha visto favorecida por compañías de alimentos que se encuentran apegadas al Programa de Estímulos a la Innovación (
    ) que otorga el Conacyt a empresas que deseen invertir en proyectos de investigación científica e innovación a la tecnología, entre los que destacan productores de café, vainilla y chocolate de la región.

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    Los laboratorios de la Unida han colaborado también con organizaciones civiles como el Banco de Alimentos, auxiliándolos en los métodos de conservación, así como la preparación y explotación de la materia prima para ser consumida en diferentes presentaciones, sumándose así a cuestiones filantrópicas, aseguró la directora.  

    Además de la interacción con industrias, docentes y alumnos del Tecnológico de Veracruz, trabajan en colaboración con el Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), estudiando los alimentos desde el punto de vista nutrigenético, con el fin de encontrar alternativas terapéuticas no farmacobiológicas que ayuden a prevenir y controlar enfermedades crónico degenerativas como el síndrome metabólico, el Parkinson y el cáncer.

    Según la doctora Oliart Ros, con estas pesquisas no solo se pretende utilizar los alimentos más allá del aspecto nutrimental, sino a través de un punto de vista nutrigenómico mediante la expresión de genes a través de la dieta, la cual puede influir en diversos factores de la salud del ser humano.

    Por ello, han trabajado con aislamiento de antioxidantes y compuestos bioactivos de diversas especies de maíz probándolos en células cancerosas en cultivo, con el fin de determinar de qué manera pueden inhibir el desarrollo de este padecimiento. Por otra parte, han realizado minuciosos estudios sobre los efectos bioquímico y celular que provoca el consumo de diversos aceites vegetales en ratas con síndrome metabólico, contrarrestando los síntomas a través de la dieta. 

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    Cada una de estas investigaciones son financiadas por el Instituto Tecnológico de Veracruz, además de recibir fondos de diversos organismos como la Dirección General del Tecnológico Nacional de México y proyectos de vinculación con el Conacyt.

    La Unidad de Investigación y Desarrollo de Alimentos, afirma su directora, contempla entre sus metas a largo plazo crecer como centro de investigación a nivel internacional,  convertirse en una opción de primera instancia para estudiantes extranjeros que deseen realizar sus estudios de posgrado en México.

    De igual manera se pretende continuar realizando investigaciones científicas y tecnológicas a futuro y al mismo tiempo continuar con la innovación en procesos biotecnológicos de la ciencia de los alimentos. Sumarse además a programas y congresos de concientización en cuanto al consumo de productos dañinos para la salud, buscando mejorar la nutrición de la población mexicana propensa a padecer enfermedades crónico degenerativas. 

    Fuente: Agencia Informativa Conacyt

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  • La información científica también es noticia

    La información científica también es noticia

     

    “Para el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) es muy importante impulsar y propiciar el ecosistema que genere ciencia, tecnología e innovación en nuestro país y en eso se ha empeñado el consejo durante sus 45 años de existencia”, aseguró el coordinador de Proyectos, Comunicación e Información Estratégica de la instancia, Julio César Ponce Rodríguez.

    En el marco del III Seminario Iberoamericano de Ciencia, Tecnología e Innovación, organizado por el Conacyt y el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, A.C., Ponce Rodríguez puntualizó que este aniversario del Conacyt se celebra generando capital humano a través de otorgar becas de especialidad, maestría, doctorado y otros tipos de financiamientos; apoyando la infraestructura de laboratorios y una fuerte vinculación con la comunidad empresarial e industrial del país, con proyectos innovadores donde se involucren instituciones de educación superior o centros de investigación.

    No obstante, dijo, existe otra parte muy importante, que es hacer llegar a la sociedad toda esta producción de conocimiento, para que esté
    consciente de que todos y cada uno de los elementos de su vida cotidiana tienen algo que ver con ciencia y tecnología, por lo que resulta fundamental apoyar el periodismo científico.

    “Para nosotros, en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, es indispensable mostrar a la comunidad y a los tomadores de decisiones, que en nuestro país se realiza ciencia de alto nivel en muchos sectores y que, incluso, llegamos a ser punta de lanza. Entonces sí es muy importante que nuestra sociedad se entere que en el país hacemos muy buena ciencia y de alta calidad, de ahí la importancia de apoyar a los medios que se encargan de su difusión”, puntualizó.

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    El coordinador de Proyectos, Comunicación e Información Estratégica del Conacyt destacó que el periodismo científico es más complicado, porque obliga al reportero a convertirse en investigador y empaparse de temas que a veces no son del todo sencillos.

    “Una vez que el periodista ya conceptualizó ese desarrollo científico o esa investigación viene una parte esencial —y es donde vamos a trabajar muchísimo en este seminario—, que es cómo hacerlo atractivo para la sociedad, cómo hacer que proyectos científicos complejos sean temas de interés para los niños, jóvenes o adultos”,
    enfatizó.

    Respecto a la profesionalización de los medios informativos, en lo que se refiere a la transmisión de contenidos de ciencia, tecnología e innovación, Ponce Rodríguez aseguró que uno de los objetivos fundamentales del Conacyt, a través del III Seminario Iberoamericano de Ciencia, Tecnología e Innovación, es ofrecer mecanismos de capacitación para que los periodistas desarrollen las competencias necesarias para llevar este tipo de temáticas a todos los públicos.

    “Queremos incidir en los reporteros pero también en los jefes de información, para que en las áreas de noticias de los medios de comunicación se abran espacios a las notas científicas. La información de carácter científico también es noticia y de interés para la sociedad”, subrayó.

    En ese sentido, el III Seminario Iberoamericano de Ciencia, Tecnología e Innovación, organizado por el Conacyt y el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, A.C., ofrece diferentes conferencias magistrales, mesas de diálogo y debates, con especialistas nacionales e internacionales que abarcan temáticas como periodismo científico y tecnológico en México y América Latina, agenda mediática y jerarquización de las noticias, entre otras.

    Fuente: Agencia Informativa Conacyt

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  • Crean red temática para el sector aeronáutico en México

    Crean red temática para el sector aeronáutico en México

    Con el objetivo de promover la generación de ciencia, tecnología e innovación, así como vincular instancias del sector aeronáutico nacionales e internacionales, se conformó la Red Temática Nacional de Aeronáutica (RTNA), informó el director de Vinculación con el Sector Aeronáutico del Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (Cidesi), Luis Gabriel Tort Flores.

    La RTNA, apuntó, fue creada el pasado mes de agosto por iniciativa del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav Querétaro) con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y está conformada por instituciones de educación superior, centros de investigación, el Aeroclúster de Querétaro y la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (Femia).

    “Las instituciones participantes en la RTNA son el Cinvestav Zacatenco, el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (Cidesi), la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), el Centro Nacional de Metrología (Cenam), la Universidad Aeronáutica en Querétaro (Unaq), el Instituto Tecnológico de Sonora (Itson), el Centro de Investigación en Materiales Avanzados (Cimav), la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), el Centro de Tecnología Avanzada (Ciateq), la Universidad Tecnológica de Hermosillo (UTH), la Universidad de Sonora (Unison) y el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica (Cideteq)”.

    El director de Vinculación destacó que las funciones de la RTNA se establecieron de acuerdo con los lineamientos sobre Redes temáticas de investigación del Conacyt, que plantean incentivar la conectividad entre investigadores, formar o fortalecer grupos, generar una perspectiva interinstitucional y articulada para afrontar problemas complejos y prioritarios, contribuir con el desarrollo de la ciencia, tecnología e innovación, así como consolidar el capital humano de alto nivel en el país.

    “La idea de la RTNA es desarrollar ciencia, tecnología e innovación en el campo de la aeronáutica, la generación de información básica y de referencia —es decir, establecer bases de datos—, incidir en la actualización y generar planes de estudio en las instituciones de educación superior que imparten carreras relacionadas con la aeronáutica; con esto pretendemos alinear esfuerzos, atender necesidades de la sociedad e incluso, auxiliar al gobierno federal en situaciones de emergencia, que en la aeronáutica pueden ser los accidentes”.

    La RTNA, aseguró Tort Flores, trabajará de acuerdo con la visión del Conacyt en el sentido de conformarse como un consorcio, donde se pueda desarrollar el intercambio del conocimiento, la generación de más académicos especializados en aeronáutica que se integren al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), unificar criterios respecto a los planes de estudio, promover el trabajo en equipo y la coordinación entre instituciones.

    “La industria aeronáutica es inminentemente cooperativa por sus costos, por ejemplo, el 787 Dreamliner lo fabrican 13 países diferentes. El director de toda esta obra es Boeing, pero encarga la fabricación de las piezas a diversas empresas en el mundo. Tenemos que entender la importancia de la cooperación, a trabajar en red con el apoyo de instancias como el Conacyt. Urgen más académicos en la aeronáutica con categoría SNI, establecer núcleos de conocimiento e investigación para desarrollar la industria; no se puede innovar lo que no se conoce, por eso la idea de los consorcios de Conacyt es muy buena”.

    Dentro de las actividades que ya se trabajan en la Red Temática Nacional de Aeronáutica están el diseño de un estado del arte respecto al panorama actual de la aeronáutica en México, un catálogo de investigadores e infraestructura, de productos de divulgación, el establecimiento de un programa de movilidad, así como la identificación de programas educativos y un diagnóstico de necesidades de capacitación y actualización para el sector.

    Fuente: Agencia Informativa Conacyt

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  • La SCT en busca de innovadores

    La SCT en busca de innovadores

    La tecnología busca la solución de problemas de manera eficaz, en esta línea, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) está en busca de niños, jóvenes y adultos que, mediante ideas innovadoras y en conjunto con la tecnología, resuelvan problemas sociales de nuestro país. Todo esto en el recientemente anunciado Reto todos con el mismo chip.

    En el marco de la visita del director comercial y presidente de Enterprise Solutions de Dell, Marius Haas, y de la subsecretaria de la SCT, Mónica Aspe Bernal, a las instalaciones de Punto Mónica Aspe Bernal.México Conectado en la delegación Iztacalco en el Distrito Federal, se lanzó la convocatoria nacional de dicho reto tecnológico, cuyo objetivo es premiar soluciones inventivas y tecnológicas a problemas de carácter nacional y social.

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    La SCT a través de su proyecto Puntos México Conectado y con el apoyo del programa educacional del MIT (Massachusetts Institute of Technology), MISTI (MIT International Science and Technology Initiatives), de la Secretaría de Relaciones Exteriores y su Consulado General de México en Boston, la Red Global de Mexicanos Calificados, el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), Cisco, Dell, iLab y RobotiX, invitan a presentar sus proyectos en las distintas categorías que abarca la participación de personas de ocho años en adelante, incentivando así el emprendedurismo y uso de la tecnología desde pequeños para crear soluciones viables.

    Tras la recepción completa de proyectos se realizará una votación pública a través del portal del reto, situación que definirá a los finalistas que serán elegidos posteriormente por el jurado.

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    Los niños y jóvenes de entre 8 y 22 años tendrán la posibilidad de actuar bajo temática libre, mientras que los proyectos de participantes mayores de 23 años concursarán en relación con tres temáticas: agua, energía y salud.

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    Al ser estos tres problemas de interés general y las soluciones de gran impacto para la comunidad mexicana, se pretende que los concursantes presenten una solución para el desabasto y/o mala calidad del agua, una solución para la generación o suministro de energía térmica, solar, cinética, eólica, de gas natural o eléctrica,o finalmente, algún método de prevención o control de enfermedades crónico degenerativas como la diabetes, hipertensión, sobrepeso u obesidad.

    Dado que los proyectos ganadores deben ser viables, el jurado calificará criterios como la innovación, diseño, uso y aplicación de la tecnología, funcionalidad, nivel, sustentabilidad, eficiencia de recursos y aportación social. El proyecto triunfador será único a nivel nacional e internacional, cualidad muy importante, dado que en la categoría de mayores de 23 años el proyecto recibirá continuidad al ser los participantes acreedores de una beca para obtener formación de gran nivel por especialistas en algunas categorías como biotecnología y farmacéutica, f
    abricación, análisis y diseño, robótica, entre otras —esto en el MIT— y la cual tendrá como propósito enriquecer la propuesta tecnológica del proyecto ganador.

    Asimismo se continuará el proyecto al ser promovido y desarrollado en el centro de incubación y tecnología  iLab en Jalapa, Veracruz.

    Las categorías que van desde los 8 hasta los 22 años recibirán premios en efectivo y el asesoramiento de expertos y personalidades del ámbito cultural, económico y académico.

    Fase de inscripción de proyectos en el portal Reto todos con el mismo chip del 16 de septiembre al 9 de noviembre.

     

    Fuente: Agencia Informativa Conacyt
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  • Un joven de 17 años de edad inventó una ingeniosa manera de detener el sangrado al instante

    Un joven de 17 años de edad inventó una ingeniosa manera de detener el sangrado al instante

     

    Imagine esto: Usted está chorreando sangre. Nada parece hacer que se detenga. A continuación se aplica un gel a la herida, y la hemorragia se detiene en cuestión de segundos. Estás curado en minutos.

    Esta es la premisa de VetiGel, un polímero a base de algas creado por Joe Landolina – un joven de 22 años de edad, quien inventó el producto, cuando tenía sólo 17 años.

    Landolina ahora es el cofundador y consejero delegado de Suneris, una compañía de biotecnología que fabrica el gel. Suneris anunció la semana pasada que comenzaría a enviar VetiGel a los veterinarios a finales de este verano. Los seres humanos no estarán muy lejos.

    Cuando se inyecta en un sitio de la herida, el gel puede formar un coágulo en 12 segundos y curar la herida de forma permanente dentro de minutos, dice Landolina.

    La ciencia que hace que todo esto sea posible es sorprendentemente básico.

    Cada lote de gel comienza como algas, que se compone de pequeños polímeros individuales. Si se rompe aquellos polímeros en partes aún más pequeñas “, algo así como bloques de Lego,” Landolina dice, puede ponerlos en el gel e inyectar el gel en un sitio de la herida.

    Una vez que llegue al tejido dañado, ya sea abierta de la piel o de un órgano blando biopsia – hígados, riñones, bazos – el gel se forma inmediatamente una estructura en forma de malla.

    “Lo que esto significa, por una parte, es que el gel hará un adhesivo muy fuerte que mantiene la herida “, dice Landolina. “Pero por otro lado, que los actos de malla como un andamio para ayudar al cuerpo a producir fibrina en la superficie de la herida.”

    La fibrina ayuda a reparar los tejidos en el largo plazo. Es lo que permite VetiGel no sólo para trabajar rápidamente en fugas de sellado, pero para realmente curar la piel. A los pocos minutos de su aplicación, el gel se puede eliminar de forma segura.