Según Clausewitz “La guerra constituye, un acto de fuerza que se lleva a cabo para obligar al adversario a acatar nuestra voluntad” (Clausewitz, 2002, pág. 7), se interpreta como el operativo militar contra un país, como la invasión de los EEUU contra Venezuela el 3 de enero del 2026.
Acto por demás abusivo e ilegal, desde la perspectiva del derecho internacional, es la imbricación de movimientos militares con los procesos económicos, a nivel global, en el marco del desorden del comercio mundial, provocado por las políticas agresivas del presidente Trump, regresando las guerras económicas, de la colonización (ibid. Pg. 75-78).
La historia de la Humanidad está caracterizada por las relaciones de fuerza de naturaleza económica, es la lucha por la supervivencia, la colonización y la imposición de condiciones, de las naciones hegemónicas (Harbulot, 2013, pág. 67) como lo está haciendo los EEUU, a partir de su política arancelaria.
La recurrencia de las multiplicidad de las crisis, se traducen en riegos interconectados frente a la opacidad de los organismos internacionales, evidenciando que la mayor crisis, más allá de los efectos climáticos, está la inacción de la ONU, propiciando un efecto multiplicador, superior a la suma de sus partes, según los informes sobre riesgos globales que presenta, desde 2006 el Foro Económico Mundial de Davos (Word Economic Fourum, 2006), donde la confrontación económica es el factor de mayor riesgo (Heading & Markovits, Gayle, 2023).
Al contexto anterior hay que sumar la convergencia de la recomposición de la geopolítica y la Realpolitik para identificar la localización de los recursos naturales estratégicos, fundamentales para el desarrollo tecnológico que se transforma en poder político-económico de las naciones, lo que ha derivado en una trilogía hegemónica EEUU, Rusia y China, con un gran protagonismo, cada vez mayor de la India, sin dejar de lado a Corea tanto del Sur como del Norte.
Desde la estrategia de la Realpolitik, en este 2026, la tecnología militar además de fortalecer la capacidad de intervención, a redefinido la dimensión de la soberanía y la disuasión, ante la ausencia de la aplicación de las leyes internacionales y la culminación del acuerdo New START de reducción de armas estratégicas (Albertson, 2025) en febrero de este 2026, lo que da por terminada la disuasión nuclear, marcando una nueva carrera armamentista tecnológica.
Los recursos naturales, de mayor demanda en esta era tecnológica, son los energéticos – petróleo, gas, solar, electricidad, uranio- así como las llamadas tierras raras y los metales tecnológicos como: litio, cobalto, estaño, silicio, grafito, cobre, wolframio, cobalto, cadmio, tantalio, niobio, galio, Germanio, antimonio, disprosium (Yuksel, 2021) y otros tantos.
El otro riesgo es la crisis de sobreacumulación de capital en el sector tecnológico, donde se ha configurado el llamado Blob de la IA, una Red interconectada de las grandes tecnológicas, devoradora de grandes capitales, una gran amenaza para la humanidad, por el efecto multiplicador de una crisis financiera (Rosenberg, 2025).
El panorama de crisis se ve agravado por la nueva geopolítica, marcada por la invasión de EEUU a Venezuela, con el pretexto del narcotráfico y del petróleo, siendo el motivo principal, la reconfiguración geoeconómica-geopolítica, para prevenir la formación de un enclave con la participación de Irán, Rusia y China, siendo prioritario el control de Latinoamérica, como los recursos energéticos y minerales, para los EEUU.
La reacción de China, es optar por el estrangulamiento tecnológico a los EEUU, bloqueando el suministro de plata refinada, galio, antimonio y germanio, esenciales para industria de semiconductores, posteriormente la posibilidad de invadir Taiwán y apropiarse de la líder mundial de semiconductores TSMC (Taiwán Semiconductor Manufacturing Company).
Detonándose una guerra fría tecnológica, la cual data desde la 2ª guerra mundial por su naturaleza política, ideológica, económica (McMahon, 2009) y hoy por su dimensión tecnológica, y la geolocalización y apropiación, de los recursos estratégicos, para el escalamiento tecnológico, particularmente la IA, tanto para el dominio de mercados, como para el despliegue de nuevas armas tecnológicas en aras de una nueva hegemonía geopolítica.
El gran riesgo, para la humanidad, es el incremento de los arsenales, de las naciones expansionistas, con armas atómicas, digitales y ciberarmas, para atacar objetivos tanto militares como civiles, de las naciones vulnerables.
Invasión a Venezuela Episodio de la Guerra Fría Tecnológica
Bibliografía
Clausewitz, K. v. (2002). De Guerra (Vol. I / Introducción). versión digital: https://lahaine.org/amauta/b2-img/Clausewitz%20Karl%20von%20-%20De%20la%20guerra.pdf: Librodot. com.
Albertson, M. (enero/febrero de 2025). Arms Control Association. Recuperado el enero de 2026, de armscontrol.org: https://www.armscontrol.org/act/2025-01/features/life-after-new-start-navigating-new-period-nuclear-arms-control
Harbulot, C. (2013). Capitulo II: Estudio de la guerra económica y de las problematicas relacionadas . En M. d. Estratégicos, Cuadernos de Estrategia 162 La Inteligencia Económica en un Mundo Globalizado (pág. 231). Madrid: Ministerio de Defensa .
Heading, S., & Markovits, Gayle. (11 de enero de 2023). WORLD ECONOMIC FORUM. Recuperado el enero de 2026, de es.weforum.org: https://es.weforum.org/stories/2023/01/estos-son-los-mayores-riesgos-a-los-que-se-enfrenta-el-mundo/
McMahon, R. (2009). La Guerra Fria, Una breve introducción. Madrid, España : Alianza Editorial S.A.
Rosenberg, S. (8 de octubre de 2025). AXIOS LOCAL. Recuperado el enero de 2026, de axios.com: https://www.axios.com/2025/10/08/openai-amd-ai-mega-blob
Word Economic Fourum. (2006). Global Risk 2006. Geneva: Word Economic Fourum.
Yuksel, A. (19 de abril de 2021). Cummins. Recuperado el enero de 2026, de cummins.com: https://www.cummins.com/es/news/2021/04/19/what-are-tech-metals-and-rare-earth-elements-and-how-are-they-used

